jueves, 15 de septiembre de 2011

Internet, sitios noticiosos, blogs y su fiabilidad


María Elena Meneses en su artículo “Nuevo escenario mediático” (2007-2008) informa que según un estudio realizado en junio de 2007, había cerca de 500 sitios noticiosos en el mundo. No cabe duda que el Internet llegó para quedarse pero una de sus virtudes es a la vez uno de sus defectos: que cualquier persona tenga acceso y pueda “subir” la información, imágenes, fotos, videos, etc. Lo que nos deja pensando en la cantidad de medios electrónicos que hay y la poca certeza de que estos sean vistos y/o escuchados además de la fiabilidad de su información.


Con base en lo anterior podemos asegurar que debido a la gran demanda que tiene el Internet, y que con el avance de las nuevas tecnologías tendrá cada vez más, si los espacios noticiosos en la red son mejorados, poseen contenidos originales, verídicos, fiables y dinámicos, podrán ofrecer al lector mejor información y calidad.

Como bien dicen “los tiempos cambian” y con el tiempo cambian las personas y también las maneras de hacer las cosas. En el caso de la prensa, en sus inicios, las armas del reportero eran simples: un cuaderno de taquigrafía, bolígrafo, además claro de su inteligencia y audacia para conseguir “la nota”. Ahora se cuenta con grabadoras digitales que te ayudan a catalogar los datos, y no sólo eso, la mayoría de los medios de comunicación cuenta con página de Internet en la que “suben” la información para que los usuarios puedan acceder a ella.

Uno de los problemas que esto representa es que la mayoría de los sitios en donde se puede encontrar prensa on-line, que pertenecen a algún diario de publicación escrita, el contenido de la página Web difiere muy poco de la versión impresa lo que produce contenidos poco dinámicos; si a eso le agregamos que existen muchos sitios noticiosos que existen sólo en la red y aún una mayor cantidad de blogs en donde cualquier persona que tenga acceso a Internet puede opinar sobre algún tema o escribir sobre él, nos hace desconfiar de la veracidad de la gran mayoría.


El ejercicio periodístico ha cambiado drásticamente, el fenómeno del llamado “reportero multimedia” emerge de tener que escribir para diversas versiones, hay quienes lo ven como un área de oportunidad para llegar a una mayor cantidad de público y a quienes les inquieta esta transformación bajo las interrogantes ¿con qué causas?, ¿con qué efectos?.


La preferencia por uno u otro medio (impreso o digital) depende del gusto generado por el lector, así como hay quienes gustan de leer un diario físicamente y no lo cambiarían por uno digital, hay quienes encuentran una mayor practicidad en un periódico on-line. Cuando surgió el Internet la mayoría creyó que desaparecería la televisión, la radio o la prensa escrita, cosa que no ha sucedido y no creo que suceda ya que cada uno tiene su público específico y que comparte con algún otro medio, sin embargo se especula que los medios digitales puedan terminar con los impresos, un ejemplo es Europa  “El director del grupo editorial Nyliedavise de Dinamarca, David Trads, proyecta que en 2037 desaparecerá el último periódico impreso en ese país”[1]. Esto a causa de los diarios gratuitos financiados por publicidad, los periódicos on-line.

Hoy en día el Internet permite que cualquier persona con una computadora y acceso al ciber espacio publique su propia información, podemos encontrar una gran cantidad de blogs y portales como spaces, my space, hi5, metroflog y muchísimos más que son utilizados con este fin, pero ¿bajo que criterio, qué es lo que publican y para qué?.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, al año 2005 tan sólo en México casi 16.5 millones de personas navegaron en Internet. De cada diez usuarios, cuatro lo utilizan para usar el correo electrónico y tres para cuestiones educativas y sólo 1.6 por ciento de los usuarios hace uso de Internet para realizar servicios bancarios o financieros. De los casi 16.5 millones de usuarios de Internet en el país, 53.8 por ciento tienen entre 12 y 24 años de edad, la proporción de usuarios de Internet de 45 años y más es de 10.1 por ciento.

A pesar de que la mayoría de los contenidos de los blogs sean de nula trascendencia también son de rango altamente elitista ya que normalmente son utilizados como medios de expresión, las personas siempre están dispuestas a participar, informar e interpretar para sentirse “parte de”. Por lo que los blogs, wikis y podcasts tienen una doble interpretación, pueden ser vistos como “un arma de destrucción creativa lanzada a la industria del periodismo, con consecuencias inciertas”[2] y como la posibilidad de construir un periodismo más cercano a la gente.

Si todos estos sitios dieran la certeza de tener contenidos originales, verídicos, con criterio imparcial, además ofrecer dinamismo podrán ofrecer al lector mejor información y calidad, pero sobre todo la certeza de que la información que han encontrado es confiable.

Otro medio que ha entrado en el mundo del Internet es la radio, cuyo público aumenta de forma exponencial a cada momento, tan sólo en Estados Unidos “la radio por Internet ya tenía  a mediados de 2007 unos 72 millones de usuarios, lo que colocaba este servicio como el segundo de mayor importancia en el rubro de medios de audio después de AM y FM”[3].

La radio en Internet también ha influido en el medio periodístico, desde la ayuda de las grabadoras digitales para catalogar información, la edición de audio e incluso la transmisión ya puede realizarse también a través de las computadoras y “subirlo” a la red. Aunado a esto existe la posibilidad de, con tan sólo un micrófono, una computadora y acceso al ciber espacio (como herramientas básicas), encontrar un espacio gratuito para realizar tu programa radiofónico en Internet.

Sin duda el Internet ha llegado para quedarse, abarca a los diversos medios impresos, auditivos y visuales que brindan oportunidades infinitas para la comunicación en general. Podría decirse que este mecanismo es relativamente nuevo e incierto por lo que no podemos ahondar en sus defectos o virtudes, sólo podemos permanecer a la expectativa de los grandes avances que están por ocurrir e intentar contribuir para que los medios masivos de comunicación sean efectivos y provechosos para la ciudadanía en general. Independientemente de las consecuencias, lo que es cierto es que el escenario mediático está cambiando y con él la industria periodística.


[1] Revista Mexicana de Comunicación. Año 20, núm. 8, diciembre 2007 - enero 2008. Prensa, radio y televisión en el mundo digital. Pág. 15
[2] Revista Mexicana de Comunicación. Año 20, núm. 8, diciembre 2007 - enero 2008. Prensa, radio y televisión en el mundo digital. Pág. 17
[3] Revista Mexicana de Comunicación. Año 20, núm. 8, diciembre 2007 - enero 2008. Prensa, radio y televisión en el mundo digital. Pág. 20

martes, 6 de septiembre de 2011

Televidencia



"Hay muchas maneras de ver televisión, así como hay muchos modos de hacer televisión. Pero sobre todo, hay muchas maneras de abordar la recepción televisiva. Hay muchas televidencias." Orozco, G. (1994)


La sociedad en la que vivimos es una sociedad de la información y las tecnologías en la que la televisión ocupa un lugar destacado y que nos muestra una realidad que, queramos o no, en muchos casos o situaciones conforma nuestras maneras de ser y hacer puesto que conciente o inconcientemente tomamos referencias de lo anteriormente visto o experimentado.

Muchas personas se quejan de que no hay suficiente programación educativa, cultural, o “inteligente” en la televisión, afirmando que los programas que se ofertan son para gente estúpida que gusta del morbo y las tonterías, aseverando que el origen del bajo nivel de la televisión se debe a la poca cultura o escaso interés de tener programas de calidad; mientras que hay quienes opinan que, si no hay una mejor oferta ven lo que les presentan ya que la televisión es uno de los medios de distracción más comunes.

       Para muchas personas ver televisión es una actividad programada y frecuentemente sucede que uno se encuentra, a veces de modo azaroso, frente al televisor manipulando el control remoto por que no encuentra nada “bueno” que ver. La televisión, a través de algunos programas que no formulan ningún juicio crítico, no motivan a las audiencias a cultivar sus conocimientos, y por el contrario, elogian y exaltan el morbo, el sexo y demás situaciones incomodas y carentes de pudor, moral y valores; los modelos de vida que pueden observarse en la televisión integran estilos de comportamiento y valores que en la mayoría de las ocasiones no coinciden, o incluso son opuestos, a los que padres y madres desean para sus hijos; programación que tiene grandes audiencias y que marca una “línea” que siguen las demás televisoras, disminuyendo la cantidad de programas culturales, educativos o de cualquier tipo en el que sea necesario pensar para proporcionar algo ya digerido.

Entonces algunas de las preguntas que nos hacemos son ¿qué resguardos, controles, supervisión o mirada crítica se tiene sobre las programaciones de las diversas televisoras desde la sociedad?, ¿Cómo aprender a utilizar responsablemente la televisión y construir un estilo de vida que nos permita regular de manera autónoma y crítica su consumo? Y aún más importante ¿Cómo es que a pesar de las críticas a la programación televisiva y a su nulo contenido es que se sigue ofertando y consumiendo tan pobre compendio?

Ciertamente la televisión con todos sus aspectos susceptibles de crítica debe ser considerada también un medio de aprendizaje y educación en el que se pueden generar cambios de actitudes, eliminar prejuicios y mostrar las diferentes sociedades y contextos.